Confieso que soy un procastinador nato. Faltan escasas tres horas y media para que se cumpla el plazo y pierda la apuesta. Tengo que escribir un post hoy -éste- y otro mañana y aquí estoy, escribiendo algo corriendo porque he quedado a cenar en media hora.
Confieso que pensé en escribir este post a las 23:55 en algún bar de Madrid. Confieso que me gusta el riesgo y dejar muchas cosas hasta el último momento.
Pero también confieso que es un hábito que llevo intentando eliminar poco a poco; y lo voy consiguiendo. Ahora recuerdo cuándo mi madre me decía que era mejor hacer las cosas con tiempo para luego disfrutar del el tiempo. Pues resulta que era verdad.
También es verdad que trabajo mejor con presión (y no hay nada como una cuenta atrás para meter presión). Pero he ido aprendiendo a que puedo hacer lo mismo sin la presión horaria; con una presión más bien mental.
Dicen que la pereza es la madre de todos los vicios. Ahora que he dejado de fumar (dos meses y medio ya) es el siguiente vicio que voy a erradicar.
Stay tunned.
Quiero dejar constancia aquí de dos cosas bonitas de el día de hoy:

Una escultura (“Máscara”) de Miquel Aparici expuesta en Mad is Mad.

Una Regla-Pistola que me he comprado en la tienda Do. En general me gustan los diseños que se parecen a lo que son. He tenido que hacer una excepción: me ha encantado.