Empiezo hoy este blog -por tercera vez- como quien cumple un propósito de año nuevo; con una salvedad: esta vez hay una apuesta de por medio.
Si no actualizo este blog al menos tres veces a la semana tendré que pagar una copiosa cena cárnica a mi querido amigo Jacobo. Lo que en realidad ocurrirá es que él me la pagará a mí, pero eso ya os lo imaginabais.
He tenido varios blogs y los he matado a todos por malos o pretenciosos. Dudo mucho que este sea bueno, pero intentaré que por lo menos no sea pretencioso.
Por cierto, no sé por qué todavía no me sigues en twitter. ¡Hazlo ya!